La fibra óptica es en esencia un pelo de silicio (vidrio) de 125um de diámetro por el que viaja la luz, con un recubrimiento de acrilato (similar a una funda de plástico) de 250um.

El conjunto forma un material poco resistente a la tracción y muy sensible a los impactos. Por este motivo las fibras ópticas se recubren, agrupan y protegen formando distintos tipos de cables. Estos cables pueden llegar a soportar tracciones superiores a los 1.000N sin que las fibras que contienen se vean afectadas por dicha tracción. Las estructuras son muy diversas y específicas para cada aplicación o instalación.

La clasificación general de cables -salvo la de Fttx- es independiente de la fibra óptica que contengan. Las fibras más comunes son Fibras Monomodo (también referidas como 9/125, 10/125, SM1, SM2, G652.D, G657.X… dependiendo del tipo) y Fibras Multimodo (62,5/125 u OM1, 50/125-OM2, 50/125-OM3 y  50/125-OM4, dependiendo del tipo). Aunque también hay otros tipos como Fibras 200/230, Fibras POF ó Fibras FOP 1mm, Monomodo G655, etc…

Existen muchas maneras de catalogar los tipos de cables de fibra óptica. Fiberco ofrece una extensa variedad de ellos, desde los más estándar a cables especiales, para aplicaciones especiales.